La brujita habichuela...

martes, 14 de diciembre de 2010


La brujita habichuela
está muy triste,
está muy sola.

Tiene una escobita
que es muy mona:
Bordada de escarlata
con lazos de plata.

Una caldera de color rosada;
que al hervir las pócimas,
canta una canción mal entonada.

Unos zapatitos marrones
de media suela,
media muticolores,
un gran sombrero
y un trajecito de oscuras flores.

Su casita está muy bien arreglada;
no hay alimañas,
ni abundan las telarañas.

Siempre sale todas las mañanas,
a buscar amigos,
entre tierras aledañas

Mas los aldeanos le temen
y los más osados le lanzan piedras
y la insultan de mala gana.

¡Eres muy fea,
tienes el pelo desordenado,
un grano enorme
en esa nariz insultante y deforme!

Pero ella no les hace nada,
tan solo calla,
y se aleja de ellos apenada.

Si me dieran una oportunidad,
verían que no soy mala.

Nadie contesta nada,
y un día de esos,
llega un mago muy hermoso.

Y todos lo alaban,
y todos lo reciben,
entres sonrisas y aplausos.

¡Eres precioso!
¡Eres muy sabio!
Y en tu corazón brilla el más puro amor,
mi señor.

Mas los infelices no saben;
que aquel mago majestuoso,
sólo a llegado a robarles el alma.

Uno a uno,
se van convirtiendo en marranos;
y en eso aparece la brujita habichuela.

Mueve sus manos,
y las almas de los aldeanos;
regresan a sus cuerpos,
volviendo a ser humanos.

El mago encolerizado,
lanza sobre ellos todo su poder
para tratar de aniquilarlos.

La brujita habichuela,
reúne todas sus fuerzas
y la lanza contra el terrible mago.

Una gran luz aparece
y tiembla toda la tierra;
todos están espantados.

Pero después regresa la calma
y del maligno mago no queda nada.
Los aldeanos gritan de alegría
y dan vítores a la brujita habichuela.

Ella sonríe y estira sus manos
dando las gracias,
sin embargo, cae pesadamente
porque su vida se está acabando.

Todos empiezan a llorar
y rodean el cuerpo de la brujita habichuela,
le piden perdón por lo que hicieron,
y ella sonríe
y antes de morir les dice:
Los quiero.

Desde ese día,
todos los aldeanos,
ya no tratan mal a nadie
tan solo por su apariencia

Porque se acuerdan que hubo una vez,
un ser no tan hermoso,
que les dio lo que nadie así nomas da.

¡Su vida, su alma!

Catarina...

sábado, 11 de diciembre de 2010

¡Catarina!
¡Catarina!
zigzagueando va
por la encina.

Gotitas rojo carmesí
manchitas negras
en sus alas alcorcí

¡Aleleví!
¡Aleleví!
Que ahí viene el pajarito
a comer su abatí.

No me mientas
y di tu nombre
mi dulce capicatí

¡Acércate chinita!
¡Acércate mariquita!

Y aleja mi mala fortuna
de mis noches y días;
estrellita ahijuna.


Luna lunita...

viernes, 3 de diciembre de 2010
Luna lunita
dime una verdad
y no una mentirita.

Colgada en el ropero
como singular estalactita.

Ah, mi niña de cara redondita
son tus ojos
brunas perlitas.

No le jales la cola
a la gata dorita
que te arañará
y habrá que ponerte curita.

Ya no llores mi pequeñita
que tus sollozos
son como desafinadas charambitas.

Es hora de dormir
mi gorgorita
que mañana al colegio debes ir
y ser de tu maestra;
la favorita.



Pornografía Infantil ¡¡NO!!

sábado, 20 de noviembre de 2010



Felice Anniversario, Amore di la mia vita ♥♥

lunes, 15 de noviembre de 2010


Cómo se hizo el Universo...

jueves, 4 de noviembre de 2010

- Papá, Papá, dice mi mamá que me digas cómo se hizo el universo.

Miro sus ojos tan pequeños, tan brillantes, tan cristalinos, como los de su madre.

- Ya pues papito, cómo se hizo el universo.

Jala su silla rosa, acomoda su pelo dorado y me queda mirando con esos ojos de ratón asustado.

Le sonrío y le empiezo a contar la historia.

Hubo una vez, que había, una gran familia, que vivía en una gran esfera, no eran muy sociables, ni le gustaban jugar, correr, ni nada por el estilo, es que eran tantos y el lugar tan pequeño que apenas podían hacerlo. Pero en un momento no marcado uno de ellos dijo:
- Ya basta, quiero jugar, correr por donde me plazca porque, sé que hay algo más que éste pequeño lugar tan agobiante.

Y éste se movió, y empujo a otro y éste a otro, a otro y a otro y, todos se movieron a una gran velocidad que rompieron su hogar (la esfera). Se esparcieron rápidamente, algunos en grandes grupos y otros en solitarios.

¡Cómo brillaban sobre ese manto tan negro que los rodeaba!... y entre ellos a grandes voces repetían.

- Unidos nuevamente… ¡Jamás!

Mi niña me mira; se abren grandemente sus ojos azules, acomoda sus cabellos de oro y se tapa sus manos tan pequeñas y redondas y me dice:

- Jijijiji... ¡Ay papá!... con razón mamá dice que eres un loco sin remedio.